martes, 30 de junio de 2009

INFOGRAFÍA PARA ACONTECIMIENTOS EXCEPCIONALES: EL ACCIDENTE DE SPANAIR EN LOS DIARIOS EL PAÍS Y EL MUNDO*

Felipe Julián Hernández Lorca

Universidad de Murcia (1)

fjulian@um.es

Resumen: El infoperiodismo, y en especial la infografía, tal como se muestra en periódicos y revistas como complemento del texto informativo, es considerada hoy una herramienta muy valiosa para explicar los acontecimientos informativos, y también para añadir atractivo a la prensa convencional, en un tiempo en que prima la imagen.

En los diarios españoles de referencia, El País, El Mundo, ABC, La Razón y La Vanguardia, entre otros, -siguiendo la estrategia marcada en su día por el diario norteamericano USA Today-, se ha hecho ya imprescindible la oferta de infografía, especialmente cuando se trata de abordar acontecimientos noticiosos de los que no se han obtenido fotografías; explicar los hechos requiere entonces -con independencia de la narración textual- del recurso del dibujo, en el que a la destreza y capacidad del dibujante se añade hoy la calidad y la rapidez en la realización que ofrecen los modernos equipos informáticos y los programas específicos. En acontecimientos excepcionales, como en el caso del accidente del avión de Spanair en el aeropuerto de Barajas, la infografía resultó especialmente útil. El diario El País obtuvo en marzo de 2009 uno de los prestigiosos premios Malofiej por sus infografías sobre el accidente.

Palabras clave: Infografía, prensa, accidente, censura.

Abstract: In leading Spanish newspapers, such as El País, El Mundo, ABC, La Razón and La Vanguardia, among others, -after the strategy established in its day by American journal USA Today-, a supply of infography has already become essential, specially when it’s about approaching news events which have not been photographed; explaining the facts requires then –aside from the textual narration- turning to drawing, in which the artist’s skills and capacity is joined today by the quality and speed of execution offered by modern computer equipments and specific programs. In case of extraordinary events, such as the accident of a Spanair plane at the Airport Madrid-Barajas, infography became particularly helpful.

Kew words: Infography, the (news) papers, accident, prohibition

En esta comunicación, con independencia a una referencia genérica a la utilidad de la infografía como apoyo del mensaje periodístico, nos referiremos a la importancia de este recurso para la información sobre acontecimientos excepcionales, especialmente si falta la fotografía, como fue el caso del accidente de un avión de la compañía aérea Spanair, ocurrido el 20 de septiembre de 2008 en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Como ha dicho el profesor Sancho (2), citado por Ángel J. Castaños, “informar con precisión y contexto a las pocas horas de unos sucesos que por su magnitud superan toda imaginación es, sencillamente, imposible”, pero el vacío que crea toda situación crítica -añade el autor- es tal, que los periódicos no pueden renunciar a llenarlo, aunque no sea más que para tener que desdecirse al día siguiente”.

En efecto, la confusión de las primeras horas que siguen a una accidente de esta naturaleza, que requieren explicaciones técnicas de unos hechos de los que no hay testigos, generan errores, no sólo en la información textual sino de las infografías con las que se pretende explicar el acontecimiento. Así ocurrió en las ediciones de los diarios del día siguiente: según las informaciones uno de los motores del avión siniestrado se habría incendiado durante la maniobra de despegue, ocasionando la reducción de velocidad de la nave que se desplomó, tras desviar el rumbo hacia la derecha de la pista.

Como ha señalado Concha Edo al referirse a la cobertura de los atentados del 11S, un acontecimiento sin duda de la máxima excepcionalidad, “estos sucesos tienen una dimensión visual que no se puede eludir en ningún medio porque el impacto informativo de las imágenes era necesario para calibrar la dimensión real de lo que estaba pasando, con la excepción lógica de la radio, y han hecho más difícil percibir la línea, hasta ahora tan clara, que separa la prensa de la televisión”.

Al contrario que en el caso de los atentados del 11M, en el accidente de Spanair, producirse el accidente en el interior del aeropuerto -zona que quedó acordonada- dificultó el acceso de los periodistas gráficos, con la añadidura de la prohibición expresa del juez del caso que, incluso requisó las máquinas fotográficas y los móviles, actitud calificada de “censura” a la que nos referiremos más adelante.

Los antecedentes del 11M

Al referirse al tratamiento literario y gráfico de la prensa española de los atentados del 11M de 2004, Castaños hace referencia a que los diarios analizados “recurrieron a los gráficos (de megagráficos califica los que se ofrecieron en varios diarios a doble página) para mostrar lo que no era susceptible de ser fotografiado o descrito con palabras. Sucede cada vez que un conflicto bélico u otro acontecimiento excepcional salta a la actualidad: los gráficos crecen en tamaño y en protagonismo”. Y en relación al uso de la infografía cita a Jesús Zorrilla, para quien “después del boom inicial y de un desarrollo enormemente rápido apoyado en acontecimientos como la Guerra del Golfo, la infografía parece haberse estancado. Tan sólo noticias de gran calado informativo, y habitualmente trágicas, la reimpulsan de cuando en cuando”, y cita como ejemplos el 11S, la guerra de Afganistán y el propio 11M. Cabe decir, sin embargo la infografía tiene un uso creciente en los últimos años en los diarios de referencia, aunque con mayor incidencia si se trata de acontecimientos extraordinarios.

Ninguno de los diarios que analizamos, El País y El Mundo, incluyó inserciones publicitarias en las páginas dedicadas al accidente, como muestra de respeto “porque- como señala Castaños en el caso del atentado del 11M- en un ambiente de duelo nacional el mensaje publicitario habitual, lleno de optimismo y alegría, desentona”.

Medios y equipos para la infografía

La mera observación de los medios escritos de referencia en España, El País, El Mundo, ABC, La Razón y La Vanguardia, entre otros, que cuentan con equipos infográficos propios, nos muestra hoy la evidencia de un interés creciente de los medios escritos por la inforgrafía, aunque también los medios audiovisuales ofrecen destacados trabajos artísticos, en este caso virtuales, para añadir información y facilitar la comprensión de los hechos que se narran. Cabe también referirse a la infografía como una especialidad muy demandada, que ofrece una excelente salida profesional para los estudiantes de Comunicación, dada la inclusión creciente del dibujo informático en los medios impresos y audiovisuales.

Los grupos editoriales españoles se han dotado de equipos humanos y de instrumentos técnicos (3) y han conformado una sección de especialistas al servicio y en colaboración con los redactores literarios. El diario La Razón, en el especial dedicado al 20 aniversario de su fundación, celebrado en 2008, al señalar los equipos que conforman la Redacción hace una destacada referencia al equipo de infografía del diario, que aporta

una importante colaboración al número especial.

En la prensa española de difusión nacional destacan los equipos de Inforgrafía de los principales diarios, El País, El Mundo, ABC, La Razón y La Vanguardia. También el Grupo de Comunicación Vocento, que edita 17 cabeceras regionales, dispone de un servicio de Inforgrafía propio en muchas de sus redacciones; en concreto en el diario La Verdad, de Murcia, cuenta con la actividad de un especialista, Francisco Hernández, cuya producción ocupa un lugar destacado y creciente en las páginas del diario, que ha ofrecido en repetidas ocasiones infografías a toda página, para explicar el texto de la página encarada.

Pero, no todos los diarios cuentan con equipos infográficos propios; el grupo de comunicación Prensa Ibérica, editor del diario La Opinión de Murcia, obtiene este servicio a través de la agencia especializada Grafía (4), que sirve diariamente a los medios abonados una oferta amplia de infografías sobre los temas más estacado de la actualidad que se prestan a este tipo de recurso, o bien realizan, por encargo de un medio concreto la infografías a la carta. El director de Grafía ha explicado el funcionamiento de la agencia, y lo servicios que presta, en un documentado artículo.

Acontecimientos para la infografía en 2008

A lo largo de 2008 se ha observado un notable crecimiento de la oferta de infografía en los diarios españoles, motivado también por unos acontecimientos destacados: los Juegos Olímpicos de Pekín; el trágico accidente de un avión de la compañía Spaner en el aeropuerto de Barajas (Madrid); y las elecciones a la presidencia de los EE.UU, con el triunfo de Obama.

El accidente de Spanair en infografías

Insistimos en que en la profusión de infografías del acontecimiento excepcional al que nos referimos -el accidente de un avión de Spanair en el aeropuerto Madrid-Barajas el 20 de agosto de 2008, con el resultado de 174 muertos-, en los medios escritos en general, pero con especial incidencia en los diarios El País y El Mundo, tuvo una incidencia determinante la ausencia de material gráfico convencional, es decir como resultado de la actividad profesional de los informadores gráficos que no pudieron acceder en este caso al lugar del accidente, inmediatamente acordonado por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y por los servicios de vigilancia del propio aeropuerto. Las escasas fotografías de los restos del avión y del paraje donde se produjo el impacto fueron proporcionadas por la agencia oficial Efe y sólo en pocos casos fueron obtenidas por fotoperiodistas de los medios informativos, a gran distancia y mediante teleobjetivo. La falta de material gráfico queda patente en este resumen de las páginas de los periódicos en los días siguientes al accidente:

Diario El País: Al día siguiente del accidente, el jueves 21 de agosto, el diario El país abre la información interior con dos páginas encaradas en las que, bajo el cintillo “Catástrofe aérea en Madrid”, que se repetirá en todas la páginas sobre el accidente en días sucesivos, titula: “El avión de Spanair despegó con retraso por un problema técnico”, y acompaña dos fotografías, una de su fotógrafo Claudio Álvarez, en la que se aprecia el gran número de vehículos de auxilio que acudieron a la zona del siniestro, y una segunda fotografía, proporcionada por la agencia oficial Efe, sobre los restos del avión; dada la falta de información gráfica, el diario publicaría los días 27 y 28 de agosto fotografías tomadas de Informativos Tele.

En dos páginas encaradas del mismo día 21(Páginas 1-2) aparece el primer gran infograma, a doble página, elaborado, a partir de la información proporcionada por Spanair, AENA, Boeing y otros, por el equipo infográfico del diario compuesto por Rodrigo Silva, Heberlongás, Antonio Alonso, Rafa Ferrer, Ángel Nava, Nacho Catalán y Covadonga F. Esteban. En el dibujo destaca la información errónea según la cual el accidente se debió al incendio del motor derecho.

En la última de las diez páginas interiores dedicadas al accidente el día siguiente del suceso, El País ofrece un infograma referido al modelo de la aeronave (McDonell Douglas-82), al número de víctimas (162 pasajeros y 10 tripulantes) y otros accidentes de aviones del mismo modelo. Entre las páginas de El País dedicadas al accidente el viernes 22 de agosto destaca la (Página 3) con una infografia a cinco columnas sobre el titular (5), en la que se insiste en el incendio del motor: “El fallo del motor fue la única causa”, dice el titular a cinco columnas, según el testimonio de un técnico.

El sábado 23 de agosto se repite la misma fotografía del fuselaje del avión proporcionada por Efe y publicada el día 21 (Página 4) El domingo 24 de agosto se da por primera vez en el infograma de El País una versión distinta a la del incendio de un motor como causa del accidente: ahora el avión se desvía de su ruta y se desploma, sin fuego en el fuselaje: una infografía a toda página (Página 5), realizada en esta ocasión por Nacho Catalán y Rodrígo Silva. Al día siguiente, el diario reproduce una fotografía de France Press en la que se observa una grúa retirando restos del avión.

El domingo 31 de agosto, (Página 6) el diario publica el requerimiento del juez de que se entregue el vídeo del accidente.

Página 6

El País (28/3/2009, página 61 de la edición en papel) fue galardonado con ocho Premios Internacionales Malofiej de Infografía (6), organizados por la Society of News Sesing España (SNDE), de los cuales seis correspondían a la edición impresa y dos para la edición digital. De los referidos a la edición impresa destaca el Premio, en su categoría de Plata, para las infografías referidas al accidente aéreo de Barajas, en el apartado de noticias inmediatas.

Diario El Mundo: Las inforgrafías más destacadas del diario El Mundo referidas al accidente de Spanair corresponden a los días 22 (Página 7) realización de Artur GV); domingo 24, con infografía a doble página (Páginas 8, 9 y 10), sin firma); martes, 26 realización de I. González); miércoles, 27, infografía que ocupa media página, ubicada sobre el títular (Página 11) realizada por J. Cruz, Celada, A.Galocha, B. Santacruz y M. Vaquero. Especialmente destacable es la infografía a doble página del domingo 31 de agosto (Páginas 12-13), realizada por I.González, M. Carrasco, B. Santacruz y M. Vaquero, miembros del equipo infográfico de El Mundo.

El juez censor

Hemos destacado que la ausencia de fotografías en el caso del accidente de Spanair, por las especiales circunstancias que se dieron en este accidente (la dificultad de acceso a un recinto del propio aeropuerto, que quedó rápidamente acordonado) y más en concreto a la prohibición del juez Juan Javier Pérez Pérez, titular del Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, de que se realizaran fotografías, habría favorecido la realización de un número inusual de infografías en los diarios nacionales El País y El Mundo.

Sin embargo, la decisión del juez, aunque sin duda bienintencionada -soy partidario de evitar la innecesaria publicación de determinadas fotografías, por respeto a las víctimas y a sus familiares- constituyó a nuestro juicio una evidente censura y un entorpecimiento de la labor de los medios informativos y de la libertad de expresión. Son los medios, no el juez, quienes deben autorregularse y aplicar principios deontológicos en la información de dolor y de aflicción.

La decisión inicial del juez, y otras de sus pretendidas imposiciones posteriores, generaron opiniones diversas y encontradas: el filósofo e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Vidal Mate, defendía en el artículo de referencia la actuación del magistrado del que aseguraba “se indignó al enterarse de que había imágenes grabadas de los cuerpos calcinados y de algunos supervivientes. Calificó el hecho de bochornoso, sopesa acusar a sus autores de delito contra el honor y, de entrada, ordenó confiscar cuantos móviles o cámaras fotográficas grabaron el accidente”. Los 18 autores de “imágenes robadas” (ninguno de ellos profesional del periodismo gráfico) pertenecían a los servicios de socorro, sanitario y de bomberos, del propio aeropuerto, que fueron los primeros en llegar al paraje en el que impactó el avión.

Hubo, sin embargo, otras opiniones en contra, como la expresada por la subdirectora del diario El País, Soledad Gallego-Díaz, quien se anticipó a denunciar las que a su juicio fueron extralimitaciones del magistrado y que días después se confirmaron en una nueva actuación del juez que intentó mediante un requerimiento, por supuesto sin éxito, prohibir la emisión de un vídeo sobre el accidente en la edición on-line del diario El País. La autora se refiere a la falta de un servicio de comunicación de crisis adecuado en el propio aeropuerto Madrid-Barajas o en los organismos competentes, y a las dificultades informativas que sufrieron los de los medios: “Quizá –dice en su artículo- es el momento de comentar los problemas de comunicación que surgieron en aquellos momentos. Especialmente porque es muy probable que respondan a un concepto informativo muy equivocado que, lamentablemente, se va extendiendo en la sociedad española” Y pone como ejemplo la prohibición del juez, ya referida, a que se emitieran imágenes del avión siniestrado, que califica de “decisión insólita que no ha sido suficientemente discutida y que puede convertirse en un peligroso precedente. Una cosa es que se recuerde el derecho de los familiares de las víctimas a que no se difundan fotografías o vídeos morbosos o macabros de sus deudos y otra prohibir totalmente la difusión de imágenes de un accidente…”

Al no poder obtener material gráfico propio, los medios informativos solicitaron imágenes de los organismos oficiales que actuaron en las tareas de auxilio: “En balde -dice la autora-, por lo menos hasta última hora de la noche, cuando, quizá alarmados por el creciente malestar de los medios de comunicación no sólo españoles sino también internacionales, se decidió que la agencia oficial, Efe, distribuyera cuatro fotografías más o menos anodinas”. En definitiva, concluye la autora: “Poco a poco, y casi sin que nos demos cuenta, se van introduciendo en nuestra sociedad, como en la norteamericana y en la europea, mayores controles de información y de imágenes. Abrumados por el accidente y el indudable dolor que provoca, casi no nos atrevemos a protestar. Pero no son buenas noticias”.

El juez ordena requisar un vídeo

Pero la verdadera dimensión de la desproporcionada actuación del juez frente a los medios informativos se produce unas semanas después del accidente, el 19 de septiembre, cuando el magistrado Juan Javier Pérez Pérez ordena a la Guardia Civil, mediante un requerimiento, requisar un vídeo sobre el accidente difundido por la edición digital de El País.

En el mismo número, y con el título El juez, a su tarea, el diario publica un editorial en el que afirma que “nada justifica” el pretendido secuestro del vídeo (imágenes obtenidas a gran distancia en las que se recogen el momento del impacto del avión y su incendio) por las siguientes razones: “Este vídeo contiene imágenes de interés sobre el accidente. No son morbosas u ofensivas para nadie. Y el periódico las ha obtenido por medios lícitos”. El diario se pregunta porqué hay que vetar el acceso de los ciudadanos a unas imágenes que ya habían visto el presidente del Gobierno y el Rey, antes que el juez. El original del vídeo, grabado por las cámaras del aeropuerto, se lo llevó el mismo día del accidente la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, por lo que la oposición

(Partido Popular) denunció que fue la propia ministra quien lo filtró al diario.

El editorial de El País añade en otro párrafo: “Hace años que el Tribunal Constitucional dejó sentado que “la regulación legal del secreto sumarial no se interpone como un límite a la libertad de información”, tal como se lee en una sentencia de la que fue ponente Francisco Tomás y Valiente en 1985. El de informar -añade el diario- es un derecho constitucional que prevalece sobre el secreto del sumario. El alcance de este último, dice esa sentencia, no puede “crear una atípica e ilegítima materia reservada sobre los hechos mismos” investigados. Lo que protege el secreto son únicamente “las actuaciones del órgano judicial que constituyen el sumario”.

Pero el juez no sólo requería que se le entregara la grabación en vídeo sino que se dejara de emitir. “Algo perfectamente inútil en el mundo digital, pues a estas horas circulan millares de vídeos sin que nadie pueda impedirlo. ¿Acaso hay algún derecho fundamental conculcado por la difusión de estas imágenes que exija una decisión próxima a la censura?, se pregunta el diario y añade: “¿En qué afecta a esos derechos la visión del deslizamiento del avión por la pista, su desplome y su posterior explosión al caer a un barranco?”

Y concluye el editorial: “El juez debe dedicarse a su obligación: investigar las causas del accidente en el que murieron 154 personas y el establecimiento de las responsabilidades, no a interferir en el trabajo de un periódico y en el derecho a la información de los ciudadanos”. El País entregó al juez una copia de la filmación, pero continuó ofreciendo el vídeo en su página web.

Citas

1) Felipe Julián Hernández Lorca es profesor de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia, donde imparte las asignaturas de Periodismo Local y Periodismo de Investigación. Licenciado en Periodismo, ha sido director de varias publicaciones y presidente de la Asociación de la Prensa de Murcia (1997-2006) Es autor de los libros La transición política en Murcia. Crónica del proceso autonómico (1984); Joaquín Garrigues Walker, memoria de una ambición (2005), Guerra mediática en la prensa española. Defensa de su independencia frente a los intentos de control político (2007) y La Prensa en su papel (2008). Es coautor de las obras Medios de Comunicación para una sociedad global (1999) y Los medios de comunicación en la sociedad actual (2002), publicados por la Universidad de Murcia. Es colaborador habitual de los diarios regionales y miembro de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación.

2) SANCHO, Francisco (2004): “Edición extra…para nada”, en Mediación Online, marzo de 2004.

http: //www.mediaccion.com (consultado el 5 de abril de 2004)

3) Los principales programas informáticos para la realización de infografías de prensa son el FreeHand y el Illustrator, herramientas que hay que dominar para ser un especialista.

4) ALONSO, Julio (1998): “Grafía. El trabajo en una agencia de prensa especializada en infográficos”, en Revista Latina de Comunicación Social, 8. Recuperado el 4 de marzo de 2009 de:http://www.ull.es/publicaciones/latina/a/49inf6.htm

5) Según recomienda José Manuel de Pablos, la infografía debe ubicarse en un lugar destacado de la página, según el diseño: en la parte más alta posible, junto a los titulares, con frecuencia por encima de ellos: el texto debe adoptar la forma de U o de L, para situar la infografía en su interior o a la derecha. Frecuentemente, la infografía se sitúa en la cabecera de la página, el centro y pocas veces como faldón o al pie de la misma.

6) La importancia alcanzada por la infografía en los medios escritos y el gran número de profesionales de la comunicación que se han especializado en estas técnicas, especialmente tras la implantación de la informática en las redacciones de los diarios, ha dado lugar al nacimiento de varias organizaciones internacionales que agrupan a estos profesionales. La más conocida y prestigiosa es la SND (Society for News Design, Inc.), sociedad que inicialmente integró a diseñadores de periódicos, promueve los premios mundiales de diseño y fotografía. Tiene su sede permanente en Resten (Virginia). En 1995 celebró su Congreso en la ciudad de Barcelona, en el que participaron numerosos profesionales de la infografía hispano-hablantes. El Capítulo español de la Sociedad de Diseño Periodístico se fundó en 1987.

En memoria de uno de los más famosos infógrafos, que desarrolló su actividad antes de implantarse la informática, se creó el Premio Alejandro Malofiej, sin duda el más prestigioso y concurrido: a la edición de 1996 se presentaron 1.821 infografías publicadas en prensa. Fue este infógrafo, en opinión de Valero Sancho, “un artesano de la prensa: fue un periodista que no escribía pero dibujaba sin el ordenador mapas e infografías para el periódico La Opinión, de Buenos Aires”, dice. En España, el inicio de la infografía como especialidad estuvo vinculada a la universidad de Navarra, y en concreto a su Facultad de Ciencias de la Información: hoy es también la institución que acoge los premios Malofiej.

Bibliografía

ALONSO, J. (1998): “Grafía. El trabajo en una agencia de prensa especializada en infográficos”, en Revista Latina de Comunicación Social, 8. Recuperado el 4 de marzo de 2009 de: http://www.ull.es/publicaciones/latina/a/49inf6.htm

CANGA LAREQUI, J. (1994): El diseño periodístico en prensa diaria, Bosch Comunicación, Barcelona.

CASTAÑOS, Ángel J.: (2004) “Diseños para acontecimientos excepcionales: los diarios españoles ante los atentados del 11 de marzo”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, publicación de la UCM, nº 10, 2004.

DE PABLOS, J. M. (1999): Infoperiodismo. El periodista como creador de Infografía, Editorial Síntesis, Madrid.

EL PAIS: (2008) “El juez, a su tarea” editorial en El País, 20/9/2008

GALLEGO-DÍAZ, Soledad: “Comunicación en crisis”, en El País, 7/9/2008

LALLANA, Fernando:(1999) “Diseño y color infográfico”, en Latina, nº 13, enero/1999

MATE, Reyes: (2008) “El dolor ajeno, espectáculo nuestro”, en El Periódico de Aragón y La Voz de Asturias, 1/9/2008.

SANCHO, Francisco (2004): “Edición extra…para nada”, en Mediación Online, marzo de 2004.http: //www.mediaccion.com (consultado el 5 de abril de 2004)

VALERO SANCHO, J. L. (2000) “La infografía de prensa”, en Latina, 30 de junio.

(2001): La Infografía. Técnicas, análisis y usos periodísticos, Universidad Autónoma, Barcelona.

* Comunicación presentada al V Seminario Internacional Imágenes de la Cultura/ Cultura de las Imágenes, celebrado en la Universidad de Sevilla del 26 al 28 de mayo de 2009.

sábado, 27 de junio de 2009

Las oportunidades superan a los riesgos en Internet

Miremos la realidad que nos circunda, y veamos las ocasiones que tenemos delante. Son muchas. La existencia humana es una cuestión de tener en cuenta el riesgo y la oportunidad en cada etapa histórica, sobre todo cuando hay problemas, desconciertos o desequilibrios. Las TIC´S, como solemos repetir, son las grandes aliadas contemporáneas ante todo tipo de vicisitudes, incluyendo la actual crisis en tantos ámbitos, sobre todo en el económico. La red empieza a influir cada vez más en las compras, sobre todo en las importantes, esto es, a la hora de adquirir una casa, o un coche, o cuando decimos emprender unas vacaciones a buen precio o en el caso de que queramos realizar unos estudios complementarios, y hasta necesarios, para conservar el puesto de trabajo. Todo se compra y se vende a través de Internet. Superados los recelos iniciales, es constatable el aumento de transacciones que se producen por este sistema, como de ello dan cuenta tanto los Observatorios Regionales de Economía como los informes de las Cámaras de Comercio y de las diversas patronales. Los barómetros particulares de empresas también apuntan en este sentido.

Conviene recordar que los medios que despiertan más confianza son los periódicos, cuando hablamos de compras y de ventas (y también de otros ámbitos). Además, hemos de subrayar, como se puso de manifiesto en una jornada doblemente convocadas por la Asociación de Editores de Diarios Españoles y el Centro Internacional de Empresas de la Comunicación, cuando hacemos combinación de estas publicaciones con la esfera audiovisual, específicamente con Internet, se incrementan las ventas, la calidad de éstas, la visión y la visibilidad que tienen los posibles consumidores, su valoración, etc. La Red de Redes se ve ya como una oportunidad, como una gran posibilidad de mejora.

Tengamos en cuenta que Internet permite mirar las cosas con más sosiego, a cualquier hora, sin que el espacio ni el tiempo (ni siquiera un vendedor más o menos coercitivo) nos condicionen de manera notable. Las estrategias de relación contractual, de ventas, de compras, de economía en sus diversos géneros o posibilidades, varían, pero está comprobándose que los anuncios en Internet se leen cada vez más, se atienden cada vez más, se comprueban cada vez más, y son cada vez más fiables también. Hasta las entidades más serias, con la banca a la cabeza, confían de manera elevada en las posibilidades de Internet, así como de las publicaciones actualizadas “on line”.

Debemos tener confianza

La crisis se ha convertido en una ocasión para confiar en un instrumento de gestión hasta ahora desconocido u hostil, según se mire. No ha habido más remedio que optimizar costes y tratar de aprovechar lo poco o lo mucho que tenemos, y eso nos ha llevado a costas ignotas, en otro re-descubrimiento de América, en este caso de la Red de Redes, ya no como oportunidad para el espionaje, como en sus inicios, ni para la aventura o el ocio, como ha ocurrido más tarde, sino para saltar a la micro y macro economía. La opción, grande ella, se está asumiendo. Sacamos provecho a los recursos materiales, y también a los intelectuales. Corremos con fortaleza hacia una nueva meta, hacia una nueva frontera.

El último Informe Anual sobre la Riqueza en el mundo, avalado y publicado por Merrill Lynch y Capgemini, nos habla de que dos de cada diez ricos han dejado de serlo en los últimos doce meses. La caída de la riqueza, o la mayor concentración de ésta, que las dos cosas están ocurriendo, nos llevan a un nuevo mundo, donde no debemos olvidarnos jamás de los pobres, que siguen creciendo exponencialmente.

Internet se presenta, en ese universo de contradicciones, como una voluntad de constituir una “panacea”, siempre y cuando la solidaridad sea bondadosa y plena, algo, por otro lado, difícil. Por donde sí podemos empezar es por la cara de la moneda que nos aproxima a un nuevo planeta en lo financiero, del cual, si sabemos aprovechar las lecciones de los últimos fracasos, todos podemos salir beneficiados (repito, todos). El bajón de actividad nos ha conducido por nuevos derroteros que hemos de convertir, no en derrota, sino en éxito para los que ofrecen y para los que recogen, para los que compran y venden, para un reequilibrio de lo social y, asimismo, de lo económico.

Y no olvidemos que Internet sigue brindando una parte muy ínfima de sus posibilidades para que sigamos creciendo en todas las esferas humanas. Crezcamos. La naturaleza de las cosas, también de la Red, nos impone cambios y mejores perspectivas. La medida ha de ser el obtener beneficios aprovechando todo lo que tenemos al alcance desde una visión ética. No tengamos prisa para el camino que hemos de desarrollar, pues está lleno de sueños que podemos hacer realidad en el mejor de los sentidos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

viernes, 26 de junio de 2009

Vivos en el recuerdo

Comienza el día con una constelación de dolor, de ése experimentado como intenso y que es difícil dejar atrás. Me puede. Ha muerto Michael Jackson, que se ha ido emparejado al cielo de los inmortales con otra señora querida desde mi más tierna infancia, Farrah Fawcett. Dos bellezas complejas en lo interior y en lo exterior, con abundancia de talento, de inteligencia, de voluntad y de trabajo, eso sí, todo ello aderezado de controversia, de amores infernales y de polémicas varias y variadas.

Estoy convencido de que la música de los últimos 35 años no se podría entender sin Michael, como los años 70 en nuestro país no se comprenderían sin aludir a ese fenómeno que fueron “Los Ángeles de Charlie”, con Farrah a la cabeza. Son muchas las imágenes que se adueñan de mi mente y de mi corazón, mientras caigo en la cuenta, una vez más, de la fugacidad de la vida, de esos ríos que dan a la mar, en palabras del poeta.

Ha sido un año duro. Muchos se han ido de mi entorno, y todos han dejado una huella imborrable. Con el paso del tiempo sabes de lo efímera de la existencia, y adviertes cómo ésta transcurre a pasos agigantados. Es terrible. Hay posos de felicidad que quedan en el subconsciente, que se perciben en el ambiente, pero, de vez en cuando, digo, un jarro de agua fría nos congela las entrañas.

Y ahora se han ido dos grandes, dos grandes de verdad en la escena, en el cine, en la música, como artistas... Sin embargo, uno, Michael, será recordado por muchos como el negro que quería ser blanco. La otra se verá como la estrella de los años 70 quizá ahora en su ocaso.

Yo prefiero recordarles como esos puros sentimientos que supusieron, y aún suponen, para mí, para ese niño que todavía viaja conmigo. Fueron, y son, guías en un mundo de sueños que tanto necesitamos cuando las prisas afloran. Siempre hemos precisado hados, y ahora las cosas no han cambiado en ese sentido. Los miro con mucha nostalgia, al tiempo que me acuerdo de aquella canción, casi de despedida también, de Freddie Mercury, que decía que, pese a todo, el espectáculo debe continuar (“Show must go on”).

Ha bajado el telón para estos dos fantásticos artistas. Yo los recordaré riendo, interpretando, bailando y cantando, haciendo esos guiños tan especiales con los que se hicieron famosos. La mirada de uno y la sonrisa de la otra siguen siendo referentes para mí. Y continuarán siéndolo. El espectáculo avanza. Después de llorarlos, les haremos el sentido y merecido homenaje de mantenerlos vivos en el recuerdo.

Juan TOMÁS FRUTOS.

miércoles, 24 de junio de 2009

Breve esbozo de la crisis mediática

La evidencia se impone. Se han sumado muchos factores, y la coyuntura es la que es. Hemos esperado mucho, y todo se ha vuelto más del revés. Hay que reconocerlo a las claras. La tesitura es dura, compleja y complicada. Los medios de comunicación están en una situación casi desesperada. Miles de despidos, bajos salarios, un exceso de oferta laboral ante una demanda precarizada y pequeña: éste es el escenario. Las causas de las dificultades de la Prensa, de la situación crítica por la que atraviesa, son, sin duda, mucho más profundas que las de otros gremios o sectores. La crisis actual generalizada se ha sumado a la que ya padecíamos desde hace una década al menos. La precariedad laboral, el intrusismo, la falta de movilización del sector, la carencia de una complicidad mayor con la sociedad sobre lo que somos y lo que hacemos, el no reconocer errores en algunos planteamientos éticos y empresariales, etc., nos han llevado a una coyuntura de difícil salida. Es momento de reaccionar, o perderemos el tren de las posibles iniciativas o medidas que deberíamos llevar a cabo.
Las ayudas, al igual que ha ocurrido en otros ámbitos, pueden ser la solución, o parte de ella. Hablamos de subvenciones directas o indirectas desde las Administraciones Públicas. Si se conceden con buenos criterios, siempre consensuados con el sector, y con transparencia, no tienen por qué ser, esas ayudas, una injerencia. Se otorgan ayudas a otros sectores, como la banca o el automovilístico, y nadie las cuestiona. El objetivo debe ser defender la creación y/o el mantenimiento de puestos de trabajo estables y bien remunerados, o suficientemente remunerados. La calidad ha de ser la premisa.
Pese al caos, a las ínfimas perspectivas, hay motivos para la esperanza. Sin duda, hay soluciones, hay futuro, que pasa por una mayor unión, por una apuesta por la credibilidad de los medios y de sus profesionales, por una mayor conciencia ciudadana y social, por una puesta en común de los problemas profesionales y económicos, y por el consenso en que la competencia atroz y desmedida en muchos parámetros no es la solución. Las pruebas de lo que digo se obtienen del panorama actual, que enunciamos entre todos cada día que amanece. Hemos de cuidar, en paralelo, que no haya un mestizaje de formatos, de soportes y de géneros. Digamos en cada momento lo que hacemos, cómo lo hacemos y qué es lo que se debería realizar. Cuestionemos y denunciemos, asimismo, las actividades que no redundan en más credibilidad del gremio periodístico.
Por otro lado, señalemos que los gabinetes de comunicación de las empresas parece que están aguantando mejor esta crisis tan descomunal que padecemos. Todo indica también que los soportes de las nuevas tecnologías nos pueden llevar, a medio plazo, a conseguir incrementar los puestos de trabajo en los medios periodísticos que se ofertan a través de Internet. Por el contrario, la Prensa, la Radio y la Televisión viven momentos, casi por igual, bastante pésimos. Por eso, porque es una situación muy extendida y muy delicada, tenemos que poner en marcha mesas de trabajo para buscar y desarrollar medidas paliativas y soluciones a largo plazo. Estrechemos las manos y contemplemos ideas de conjunto para salir adelante, que podemos. La fe, con movimientos simultáneos, mueve montañas, sobre todo montañas de una incomunicación que ha imperado, aunque parezca mentira, en nuestro ámbito. Adelante. No miremos atrás, ni nos dejemos llevar por la inercia de una historia que, en esta esfera, como en otras, no ha sido precisamente halagüeña.

Juan TOMÁS FRUTOS.

martes, 16 de junio de 2009

Notas del examen de Periodismo especializado

Para que no haya ninguna duda, se recuerda a los alumnos que las notas del examen test califican sobre un total de 3 puntos (que es la parte proporcional de la nota que corresponde a la parte teórica de la profesora Lourdes Martínez en el total de la asignatura).

Se hará media a partir del 1,2 (que equivaldría a un 4 sobre 10). Por debajo de esa nota se considera suspenso el test para septiembre, aunque evidentemente se guardará el resto de notas (parte práctica + examen de Antonio Parra) si están aprobadas

notas test pes junio 09[1]_Página_1

Pulsa para agrandar.

Se adjuntan las notas del examen tipo test de Periodismo Especializado.

SE hará media con el resto de notas de la asignatura a partir del 1.2

REVISIÓN: Jueves 18 de junio de 18 a 20,30
(Se pondrá otro día de revisión la próxima semana aún por concretar)

Las notas del examen práctico, así como las notas del examen de Antonio Parra no se colgarán hasta el viernes.

Comunicación interna. Plan de comunicación

PORTADA

La cortina de humo

LA CORTINA DE HUMO PORTADA

La era del acceso

DEFIN

Periodismo Especializado. Libro de estilo

LIBRO DE ESTILO PERIODISMO ESPECIALIZADO by Carris_Página_01

Programación audiovisual

Programación en TV

ProgTV1

Parrilla de Programac

lunes, 15 de junio de 2009

Supervivientes

Se llaman Antonio, Juan, María, Noelia… Tienen nombres tan universales como repetidos. Ustedes no los conocen (lo cierto es que no son personas populares: no salen en televisión), pero sí les apunto que son seres excepcionales. Han batido records, y no, precisamente, de esos que se repiten en programas o espacios audiovisuales insulsos. Son seres irrepetibles, únicos: son supervivientes.

Nadie como ellos saben lo que es venir al mundo con dificultades y superarlas. Cada uno tiene su historia, pero poseen en común su deseo de aferrarse a este mundo con uñas y dientes, dispuestos a sortear todo tipo de obstáculos, y vaya si lo hacen.

Son los supervivientes de esas unidades especializadas con las que cuentan hospitales de referencia en cuidados de neonatología. La mayoría han llegado a este mundo antes de tiempo (las circunstancias mandan), y cada cual tiene su argumento vital, que empieza a escribir con fuerza y con agallas. No saben hacia dónde van, pero sí que quieren salir adelante, y lo hacen.

Tienen la ayuda de sus padres (y mucho amor, que es básico para anhelar proseguir), disponen de recursos materiales y humanos extraordinarios, y están tocados por la gracia divina de sobresalir en sus afanes por mejorar en sus respectivos estados de salud. Son fuertes a más no poder.

Se presentan, sin saberlo, como ejemplos de vida. Los miro, y me doy cuenta del sentido que tienen las cosas que nos rodean. También percibo la obligación que tenemos con ellos. Hemos de mimarlos, de demostrarles que merece la pena este mundo convulso y variopinto en sus consecuencias y reflejos.

Tienen nombres comunes, sí, pero no son nada comunes. Sus padres lo saben, y por eso les envuelven con besos y abrazos. Siguen ahí, y ahí seguirán por mucho tiempo para mostrarnos el camino de una verdad impecable: la esperanza mueve el mundo. El suyo, y el nuestro también, claro.

Asumo, asimismo, que en adelante estaré en la vanguardia de los protectores de estos supervivientes, porque también tengo muy claro que ellos, en su intento de superación, me hacen un favor: me dicen que no me rinda, que, si ellos pueden, todos nosotros debemos mostrarnos con más convicción ante los avatares de la existencia. Los contemplo de nuevo, con mucha ternura y pasión, y los veo como los mejores. Lo son.

Juan TOMÁS FRUTOS.

martes, 9 de junio de 2009

José Luis Salanova. Periodismo de Investigación

Pulsando en las imágenes se puede descargar el PDF completo

1ENTREVISTASALANOVA

2El Misterio Continúa - Salanova

Costumbres responsables ante los medios

Cuatro horas y media pasamos los murcianos frente al televisor todos los días. Parece una locura, sobre todo si vemos la oferta y las opciones... Que sí, que la oferta es variada (o casi), y todo eso, pero parece mentira que dediquemos tanto tiempo a este menester. Lo mismo sucede en el resto de las Regiones españolas, con las que, en este caso, andamos muy parejos. Seguramente habría que hacer matices sobre este aspecto cualitativo, pero es tan aplastante que, con prontitud, lo que tenemos que realizar son sugerencias y soluciones solventes a lo que es algo poco racional, sobre todo cuando observamos que el tipo de programas que más se ven tienen poco en común con contenidos edificantes del espíritu y de la personalidad de cada cual. Desde luego a la buena vecindad, a ojo de buen cubero, no parece que contribuyan los espacios convertidos en paladines por obra y gracia de las ingentes cifras de audiencia.

Desafortunadamente, esto no es nuevo. Desde que el fenómeno televisivo comenzó a extenderse, de manera imparable, en los años 50, pocos instrumentos de influencia se han apoderado tanto de nuestros gustos, de nuestros tiempos, de nuestros quehaceres, marcando modas, estirando opciones, buscando cómo engatusarnos, y, lo que es peor, ganando la partida a las grandes masas, que son su vocación (recordemos: medios de comunicación de masas es la denominación).

Es verdad que muchas personas se han fugado, en un auténtico frenesí, a otros medios alternativos, fundamentalmente a ese instrumento emergente en el que convergen todo lo periodístico y todo lo comunicativo de etapas anteriores: nos referimos a Internet. La fragmentación de audiencias es un hecho, como lo es la pérdida de credibilidad de las propias empresas, de sus profesionales, teniendo como causa la debilidad de muchas programaciones en el caso de lo audiovisual. ¿Cómo se puede vivir sin credibilidad? Mi padre, sin ir más lejos, no lo entiende. Siempre ha creído él, como yo, en el valor de la palabra.

Frente a este panorama de excesos en el consumo, también en la oferta mediocre, solo queda volver a una de las bases del desarrollo humano, esto es, la educación. Sí, sí, la educación, como oyen. No miremos para otro lado, que hay mucho en juego. El aprendizaje de los medios, por los medios, desde los medios, es todavía una asignatura pendiente que produce determinadas distorsiones que hemos de solventar. No es posible que no actuemos ante un panorama que nos hace daño a todos. Con el tiempo se producirá un distanciamiento irreparable entre los gustos, el consumo real y lo conveniente para todos, para la sociedad en su conjunto. Hay que detener esta dinámica desde la responsabilidad común, sin injerencias extrañas.

Formar al ciudadano

Por si alguien no lo tiene claro, resaltemos que no se trata de evitar determinados contenidos en televisión (eso lo deben decidir los propios medios en cumplimiento de la legislación vigente), sino de adecuarlos a ciertas franjas y trazando ese escenario de seguridad en el que el telespectador tenga la suficiente información y formación para elegir él, y sólo él, lo que le conviene. Hay que formar en el consumo de medios, en su aprehensión, de manera que el ciudadano y la ciudadana sean capaces de optar por un menú televisivo plural, equilibrado, compensador en la configuración de sus personalidades.

La consideración trufada de sensibilidad en la difusión de determinados contenidos a ciertas horas, procurando no herir ideas y espíritus en momentos de consumos punta, la protección de la infancia, así como de las minorías y de todas las interpretaciones sociales, religiosas, etc., siempre desde el respeto a la democracia, a la libertad, al derecho a la crítica constructiva y fortalecedora de la realidad, han de ser las premisas de un comportamiento profesional que ha de mirar los intereses societarios como base de su actividad. Reiteremos, como señala Desantes Guanter, que lo más importante en la actividad periodística es el sujeto universal de la información, esto es, el público, la ciudadanía.

Con esa mirada y perspectiva hemos de contribuir, también desde los medios de comunicación, a que el ciudadano no se sienta indefenso y solo ante una realidad periodística que busca el consumo por el consumo, así como la pasividad y un cierto inmovilismo. Hagamos que, en ese aprendizaje, todos nos mejoremos. Podemos. Debemos.

sábado, 6 de junio de 2009

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jueves, 4 de junio de 2009

Victoria Cava, más allá del flamenco
























Por Asunción Madrid

La magia está servida. Como no podía ser de otra forma, nuestra mayor promesa del cante flamenco, Victoria Cava, pondrá voz a la banda sonora de Rosario la Cortijera, película que se proyectará en el Centro Cultural de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (junto a la Catedral) este viernes 5 de junio a las 20 horas, a propósito del I Festival Internacional de Cine y Patrimonio, que tendrá lugar desde el 31 de mayo hasta el 6 de junio en distintos puntos de la capital murciana.

Los espectadores no podrían pedir más, en menos de dos horas podrán deleitarse gracias a la proyección de una película muda coronada con el hechizo de la música en directo. Los asistentes tendrán el privilegio de presenciar por primera vez la fusión de dos siglos a través del abrazo entre el género chico y el flamenco más puro gracias a la actuación en directo de nuestra insigne cantaora, que vuelve a rebasar las fronteras que nuestra propia cultura le ha impuesto al flamenco a lo largo de su historia, pues de la misma forma que ocurriera con la zarzuela, también ha estado devaluado hasta hace pocos años. Dos géneros engrandecidos gracias al lenguaje universal de la música y de la imagen.

Sin duda, la cantaora será la piedra angular de este acontecimiento insólito. Actuará en directo para provocar en los espectadores ese sobrecogimiento de emociones que uno siente al escuchar cómo su voz desnuda mezcla los matices árabes con el lirismo de nuestro cante jondo, labrando un nudo en la sensibilidad del espectador que solo es capaz de deshacerse si vuelve a ser tocado por la magia de la voz de Victoria, que una vez más nos demostrará por qué las barreras del flamenco son tan inhóspitas como obsoletas.

CUANDO ÉRAMOS HONRADOS MERCENARIOS

Un artículo del "gran" Arturo Pérez Reverte
(en el dominical de La Verdad XLSEMANAL)



Eché los dientes profesionales al principio de los setenta, dando tumbos entre lugares revueltos y un periódico de los de antes; cuando no existían gabinetes de comunicación, correo electrónico ni ruedas de prensa sin preguntas. En aquel periódico, los reporteros buscaban noticias como lobos hambrientos, y se rompían los cuernos por firmar en primera página. Se llamaba Pueblo, era el más leído de España, y en él se daba la mayor concentración imaginable de golfos, burlangas, caimanes y buscavidas por metro cuadrado. Era una pintoresca peña de tipos resabiados, sin escrúpulos, capaces de matar a su madre o prostituir a su hermana por una exclusiva, sin que les temblara el pulso. Y que a pesar de eso –o tal vez por eso– eran los mejores periodistas del mundo. Nunca aprendí tanto, ni me reí tanto, como en aquel garito de la calle Huertas de Madrid, que incluía todos los bares en quinientos metros a la redonda. Algo que no olvidé nunca es que los periodistas –los buenos reporteros, sobre todo– corren juntos la carrera, ayudándose entre sí, y sólo se fastidian unos a otros en el esprint. Ahí, a la hora de hacerse con la noticia y enviarla antes que nadie, la norma era –supongo que todavía lo es– no darle cuartel ni a tu padre. Eso no excluía el buen rollo, ni echar una mano a los colegas. Los directores y propietarios de radios y periódicos tenían sus ajustes de cuentas entre ellos, pero a la infantería esa murga empresarial se la traía bastante floja. Hasta con los del ultrafacha diario El Alcázar nos llevábamos bien, y cuando estábamos aburridos en la redacción y telefoneábamos diciendo «¿El Alcázar? Somos los rojos. Si no os rendís, fusilamos a vuestro hijo», reconocían nuestra voz y se limitaban a llamarnos hijos de la gran puta. Eran otros tiempos. Y nosotros, a tono con ellos, éramos cazadores de noticias de primera página, conscientes de que la vida nos había llevado a Pueblo como podía habernos llevado a La Vanguardia, Ya, Arriba, Diario 16 o –ignoro si había uno– el Eco de Calahorra. Sabíamos incluso que un día u otro, por azares de la vida, podíamos ir a parar a cualquiera de ellos. Cada cual tenía sus ideas particulares, por supuesto; pero estamos hablando de periodismo. De pan de cada día y de reglas básicas. Éstas incluían aportar hechos y no opiniones, no respetar en el fondo nada ni a nadie, y ser sobornables sólo con información exclusiva, mujeres guapas –o el equivalente para reporteras intrépidas– y gloriosas firmas en primera. En el peor de los casos, los jefes compraban tu trabajo, no tu alma. Ser periodista no era una cruzada ideológica, sino un oficio bronco y apasionante. Como habría dicho Graham Greene, Dios y la militancia política sólo existían para los editorialistas, los columnistas y los jefes de la sección de Nacional. A ellos dejábamos, con mucho gusto, la parte sublime del negocio. El resto éramos mercenarios eficaces y peligrosos. Con tales antecedentes, comprenderán que ahora, a veces, largue la pota. Es tan perversa la política actual que la frontera entre información y opinión, alterada en las últimas décadas por un compadreo poco escrupuloso con los partidos y la gentuza que en ellos medra, se ha ido al carajo. Contagiados del putiferio nacional, algunos periodistas de infantería se curran hoy el estatus sin remilgos. Tal como está el patio, según el medio que les da de comer, se ven obligados a tomar partido, de buen grado o por fuerza, alineándose con la opción política o empresarial oportuna. Antes podían manipularte un titular o un texto; pero al menos lo defendías como gato panza arriba, ciscándote en los muertos del redactor jefe, que además era amigo tuyo. Un buen periodista podía pasar sin despeinarse de Arriba a Informaciones, o al revés. Lo redimía el higiénico cinismo profesional. Ahora, el salario del miedo incluye succionar ciruelos con siglas e insultar a los colegas como si la independencia personal fuera incompatible con el oficio. Secundar a la empresa hasta en sus guerras y disparates. Así, redactores culturales que antes sólo hablaban de libros o teatro escriben también columnas de opinión donde atacan a este partido o defienden a aquél; y hasta el becario que trajina noticias locales debe meter guiños en contra o a favor, demostrando además que se lo cree de verdad, si quiere seguir empleado. El otro día me quedé patedefuá cuando, en el programa del tiempo de una televisión privada, su presentador –meteorólogo o algo así– introdujo un chiste político a favor de la empresa donde curra. También resulta educativo comprobar que dos o tres columnistas de un prestigioso diario afecto al actual Gobierno, hasta ayer mismo dispuestos a tragárselo todo, han bajado unánimes, como un solo hombre y una sola mujer, el incienso a un punto más tibio, adoptando cautas distancias desde que la página editorial de su periódico empezó a incluir críticas hacia el presidente Zapatero. Obligaciones de empresa aparte, los hay también que nunca pierden ningún tren, porque corren delante de la locomotora.

martes, 2 de junio de 2009

Internet, un instrumento extraordinario de aprendizaje

Si el sabio Copérnico viviese hoy en día, hablaría de un nuevo giro. Quizá se trate de un cambio mucho más radical que el que él mismo experimentó. Todo avanza mucho más raudamente. El modelo está ahí. De lo que se trata es de usarlo. No cejemos en el intento de vislumbrar las enormes capacidades de este presente-futuro. De vez en cuando hay que mirar el mundo con una cierta garra original. No sé si es el caso que me ocupa, pero de veras que intento expresar una nueva mirada sobre el utillaje de los nuevos medios. Es una visión novedosa, o eso persigue. Lo reconozco, pero seguro que nos sirve para subrayar con abundancia y sin fisuras la fuerza que tienen las Nuevas Tecnologías Informativas. Los avances societarios, en el ámbito de la ciencia, de la mecánica, de la física, de lo material, nos invitan a colocarnos cada vez más en escenarios más cómodos, más fecundos, a la hora de conseguir una formación continúa y un reciclaje perpetuo. Las TIC´s, en éste y en otros campos, son excepcionales.

Acepto que es una perspectiva un poco particular ésta de la que les hablo a continuación y que se basa en que yo veo a los progresos en las telecomunicaciones, en sus contenidos, en los formatos y soportes, en su adecuación, en los programas, en las panorámicas que nos brindan, como un valor extraordinario para corregir desniveles educativos y/o formativos, pues, a mi juicio, nos facilitan la vida en todo momento y lugar. Uno puede aprender, gracias a las TIC´s, cuando quiera, donde quiera, teniendo, claro está, los recursos adecuados, unos recursos que, al menos en el mundo más desarrollado, están a la vuelta de la esquina. De lo que se trata es de conocerlos, de reconocerlos, de ponderarlos, y de sacarles el oportuno partido.

Cada cual se puede preparar una oposición, puede aprender geografía o historia, es capaz de leer la más alta literatura, así como de escuchar música clásica, de viajar por el Imperio Azteca o de acercarse a los enigmas del origen de la vida, por poner unos ejemplos, a ritmo de ordenador, de teclas y de deseos, que siempre han de tener el sostén de un conocimiento previo amoldado a lo que queremos seguir escudriñando.

Precisamente, ése es el quid de la cuestión. El aprendizaje no se improvisa: es una actitud constante, de puro tesón, de gran voluntad. Hemos de afrontar la vida con el afán de mejorar interior y exteriormente. El equilibrio es fundamental. Por eso, el consejo siempre es no perder las ganas de sorprendernos y de crecer en todas las esferas de nuestras existencias, con la perspectiva de ser las mejores personas del mundo (me refiero al esfuerzo de intentarlo).

Una suerte inmensa

Tenemos una inmensa suerte en la etapa actual de la sociedad, que, por otro lado, también se caracteriza por un exceso de prisas y de competencias basadas en anhelos financieros y economicistas, suerte, digo, de contar con tantas opciones de conocimiento y para la obtención de informaciones de variada índole. No obstante, seamos realistas: la sabiduría, el disponer de ella, como diría Shakespeare, no es suficiente para ser sabio. Hay que saberla aplicar. Además, a ella no se llega así como así. Debemos fraguar una nueva visión, mucho más amplia en sus horizontes.

Así que, desde la atalaya y la consideración de este artículo, trato de hacer hincapié en que las Tecnologías de la Información y la Comunicación son un magnífico taller para reparar los conocimientos adquiridos, para incrementar los ya existentes, para fortalecer memorias e intelectualidades, para encontrarnos y hablar incluso de nuestras esperanzas y posibilidades, que son muchas, las que queramos compartir.

La primera cuestión que hemos de tener en cuenta es que hemos de potenciar, o reparar, si fuera el supuesto, la ilusión, el entusiasmo por aprender a ser más que a tener. Si disfrutamos la fortuna de conseguirlo, daremos con un cimiento señero para esa felicidad a la que tenemos derecho cuando venimos a este universo de confines tan remotos como cercanos. Hagamos propósito de mirar a todos los inventos como parte de esa Humanidad que precisa reencontrarse consigo misma. Quizá, y eso depende de nosotros, hallemos en tanta tecnología un amigo, o una amiga, insustituible. Adelante. Oteemos las razones que nos asisten, y veremos que no hay motivos para quedarnos parados. En unas décadas, si tenemos en cuenta lo que ha ocurrido en los últimos años, estaremos ante unas posibilidades infinitas de saber. Lo importante es que lo advirtamos ya. Para aprender es necesario que veamos las carencias y que intuyamos las soluciones posibles existentes, que no es poco, para abundar en una mudanza y en una mejoría. Por ahí podemos ver la luz.

Juan TOMÁS FRUTOS.